Te propongo un repaso de la mirada de Raúl Serrano sobre el Método Stanislavski a partir de su libro. En este caso, haciendo eje en las acciones físicas. En la escuela de teatro Furor Creatis integramos diferentes enfoques, que puedan hacer crecer la escena. Este es uno de ellos.
Una mirada renovada sobre las bases
El legado de Konstantin Stanislavski es, sin duda, la piedra angular de la interpretación moderna. Su sistema, un monumental esfuerzo por codificar el proceso creativo del actor, sigue siendo el cimiento de innumerables escuelas de teatro y clases de teatro en todo el mundo. Sin embargo, con el tiempo y la traducción, la pedagogía original a menudo se ha visto simplificada, idealizada o, peor aún, convertida en un dogma estéril.
En este contexto, la obra «Nueva Tesis Stanislavski» del maestro argentino Raúl Serrano emerge como un texto esencial y revolucionario. Lejos de ser un simple comentario, la obra propone una relectura profunda y dialéctica del sistema, centrándose de manera radical en el concepto de la Acción Física como el motor insustituible de la creación escénica.
Para las personas interesadas en cursos de teatro avanzados, o para quienes se dedican a la docencia y buscan una metodología más eficiente y menos mística, la «Nueva Tesis Stanislavski» ofrece una hoja de ruta clara para superar los callejones sin salida de las interpretaciones psicológicas superficiales del método.
Si la emoción no impregna la acción, esta se vuelve estéril. La acción sin emoción es sólo una máquina de producción estética. Patricia Davis
1. El problema de la emoción como idea
La trampa del sentimiento directo
Una de las críticas más persistentes a ciertas interpretaciones occidentales del Sistema Stanislavski es la excesiva y a veces perjudicial dependencia de la Memoria Emocional. En muchas clases de teatro, se anima al alumando a buscar en su pasado personal la emoción exacta que necesita el personaje, con la expectativa de que el «sentimiento» surja de manera directa e inmediata en el escenario.
Serrano y la «Nueva Tesis» argumentan que esta práctica es doblemente problemática:
- Es inestable: La emoción real es efímera, volátil y, lo que es más importante, no está bajo el control directo de la voluntad. Esperar que un sentimiento aparezca a demanda en cada función es una fuente de ansiedad y frustración para el actor.
- Es narcisista: El foco se desvía del objetivo dramático (la relación con el otro personaje, la situación escénica) hacia el propio actor y su mundo interior, debilitando la conexión con la obra y el público.
La búsqueda obsesiva del «sentimiento» lleva a lo que Stanislavski mismo terminó criticando: la «actuación en la emoción» en lugar de la «actuación a través de la acción». En una clase de teatro vamos a explorar caminos para llegar a la escena viva sin entrar en procesos traumáticos.
A veces el arte visita al dolor, para transformarlo en obra, en creación. Patricia Davis
La revalorización de la acción física
El verdadero núcleo de la «Nueva Tesis Stanislavski» es la reivindicación de la última etapa de la investigación de Stanislavski: el Método de las Acciones Físicas (MAF). Serrano lo extrae de su contexto y lo eleva a la categoría de principio metodológico fundacional.
Para Serrano, la psique (el sentimiento, la emoción, el pensamiento) del personaje no se debe buscar directamente, sino que es la consecuencia y no la causa de una acción física. En las clases de teatro buscamos encontrar puntos reales de anclaje de la acción por fuera de las ideas.
El personaje, en lugar de preguntarse: ¿Cómo me siento?, debe preguntarse: ¿Qué hago para lograr mi objetivo?. Esta simple permuta cambia el eje del trabajo actoral de lo interno a lo externo, de lo incontrolable a lo controlable.
En términos formales y simplificados, la tesis central se puede expresar de la siguiente manera:
La Acción Física, dirigida por un Objetivo claro, genera la Psique verdadera y orgánica del personaje.
2. La Acción física como unidad dialéctica
En muchas escuelas de teatro, la acción se enseña como un verbo simple (e.g., «pedir», «golpear»). Serrano, sin embargo, profundiza en su naturaleza, revelando su carácter dialéctico y conflictivo.
Acción vs. Intención: La Necesidad Material
Una Acción Física no es meramente un movimiento; es un acto consciente, voluntario y, fundamentalmente, material. Debe ser:
- Factible: Debe poder realizarse en el espacio escénico con un cuerpo real.
- Voluntaria: El personaje debe querer hacerla para lograr su objetivo.
- Concreta: Debe ser lo suficientemente específica para que el actor la pueda ejecutar.
Si el personaje quiere «vengarse» (una intención abstracta), el actor no puede ejecutar eso directamente. Debe transformar esa intención en una Acción Física concreta, por ejemplo: «obligar a mi hermano a firmar un documento».
La clave de la «Nueva Tesis» es que el actor debe trabajar con un material que está realmente allí: su cuerpo en el espacio, los objetos, y la presencia del compañero. Esto ancla la interpretación en la realidad de la escena.
El Conflicto como Motor de la Acción
Para Serrano, toda acción dramática surge del conflicto. El conflicto no es solo el choque de voluntades entre personajes, sino la contradicción interna que esto genera en cada uno.
El actor debe dividir el conflicto en objetivos opuestos (o al menos diferentes) que sean abordables materialmente como conductas voluntarias. Esto genera una tensión dinámica que es físicamente visible.
- Objetivo Externo: Lo que el personaje quiere lograr del otro (e.g., «Convencer a mi esposa para que se quede»).
- Objetivo Interno Reprimido: Lo que el personaje quiere hacer pero no puede (e.g., «Gritarle a mi esposa que la detesto»).
La lucha por ejecutar el Objetivo Externo mientras se reprime el Interno es lo que produce la vida interior del personaje. El actor, al concentrarse en la tarea física, expone el conflicto. Por ejemplo, la Acción Física de «tocar suavemente su mano» (objetivo externo) se vuelve tensa y reveladora si el actor está luchando internamente por no «golpear la mesa» (objetivo reprimido).
3. Metodología aplicada en las clases de teatro
La obra de Serrano no es solo teoría; es un manual de praxis que ha transformado la forma de enseñar en muchas escuelas de teatro latinoamericanas y europeas. Su método proporciona una secuencia pedagógica clara, ideal para estructurar cursos de teatro para todos los niveles.
Fase 1: El mapa de acontecimientos y puntos de giro
En lugar de leer el texto buscando «sentimientos», el actor, en el curso de teatro, traza un mapa de la obra.
- Acontecimientos Principales: Hechos objetivos que cambian la situación de la trama (e.g., «Llega una carta», «El personaje principal es despedido»).
- Puntos de Giro para el Personaje: Momentos donde el personaje se ve obligado a cambiar de plan o de objetivo.
Fase 2: Definición de la acción y el objetivo
Para cada punto clave, el actor debe responder dos preguntas esenciales:
- ¿Qué quiere concretamente mi personaje? (El Objetivo)
- ¿Qué Acción Física podría expresar ese deseo? (La Acción)
Ejemplo Práctico:
| Escena Clave | Objetivo del Personaje | Acción Física Concreta |
| El Enfrentamiento | Proteger a su hija de su hermano. | Interponerse físicamente entre ellos. |
| La Confesión | Obtener la verdad del otro personaje. | No soltarle el brazo hasta que hable. |
Fase 3: La Improvisación Física (Sin Palabras)
Este es el corazón de la metodología y un ejercicio central en cualquier clase de teatro que siga esta tesis.
El actor improvisa físicamente, sin usar palabras, buscando lograr la Acción Física y el Objetivo establecido.
- Inicio: El intenta lograr el objetivo.
- Introducción de Obstáculos: se introducen progresivamente obstáculos más difíciles.
- El Descubrimiento: Al improvisar y luchar con el obstáculo, el actor o actriz no solo «hace», sino que «descubre» el personaje. Su ritmo, su tensión, su respiración, la violencia latente o la desesperación no son buscadas; surgen de la lucha por la acción.
El principio es: La improvisación física revela el subtexto. El actor no tiene que pensar en la emoción; su cuerpo, al luchar por lograr el objetivo bajo presión, generará automáticamente la verdad escénica.
4. Superando dogmas y abriendo puertas en las clases de teatro.
La obra de Raúl Serrano no solo mira hacia atrás para corregir, sino que mira hacia adelante para modernizar la enseñanza.
Del Maestro al espacio facilitador
La «Nueva Tesis Stanislavski» promueve un cambio en la dinámica de las clases y escuelas de teatro. Se aleja de la imagen del maestro gurú que dicta la «verdad psicológica» del personaje. Y se convierte en un espacio facilitador que propone las Acciones Físicas más fértiles para que el alumnado realice su propio descubrimiento.
Este enfoque empodera el trabajo actoral, dándole al alumnando herramientas concretas y controlables, liberándolo de la presión de «sentir». Al concentrarse en la tarea material, se olvida de sus ideas preconcebidas y, paradójicamente, alcanza la organicidad. Cada clase de teatro se vuelve un espacio e exploración.
El Lenguaje Común del Teatro
Al centrar la atención en la Acción Física, Serrano proporciona un lenguaje universal que conecta a actuación, dirección y dramaturgia. Así las tres partes están presentes en la clase de teatro.
- La Dirección puede dar indicaciones concretas sobre la acción («Intenta forzar el cierre de la puerta») en lugar de abstractas («Actúa más triste»).
- Quien actúa tiene una tarea clara que ejecutar.
- La Dramaturgia se transforma en palabras que se anclan en la realidad de la escena.
Este conocimiento metodológico es vital para la formación de personas versátiles en escena, capaces de enfrentar en una clase de teatro el texto, la creación colectiva, y las generación de escenas. Si una escuela de teatro no dota a su alumnado de herramientas, las clases de teatro son encuentros donde descubrir juegos, pero no enseñan teatro
Un camino posible en las clases de teatro
La «Nueva Tesis Stanislavski» de Raúl Serrano es más que un libro; es un manifiesto que llama a volver a las fuentes más productivas del sistema de Stanislavski. Reafirma que la verdad escénica no se encuentra en el ensimismamiento emocional, sino en la Acción Física concreta, intencionada y orientada al objetivo.
Para la persona que busca iniciar clases de teatro, esta perspectiva asegura un camino de trabajo práctico y medible, alejado del misticismo y la frustración. La gente profesional y la escuela de teatro consolidada, es una invitación a la revisión metodológica, a abrazar la dialéctica de la acción, y a formar para que no solo «sientan», sino que hagan con verdad. Porque queremos que la escena sea un instante vivo. Una experiencia sentida, en cada clase de teatro.
La obra de Serrano es, en esencia, un camino para que la escena se viva tan real como la vida misma.